Tenemos un proyecto, que hicimos muy bonito, y que creo que da sentido a nuestro deporte. Nosotros no seríamos realmente eficaces si no sintiéramos lo que hacemos. Y para sentir lo que hacemos tenemos que ponernos en el lugar de gente que lo necesita. Hicimos una campaña crowdfunding con UNICEF para ayudar a Filipinas tras un tifón que arrasó a catorce millones de personas, seis millones de esas personas eran niños. Nos pidieron ayuda e hicimos la campaña. Y aunque no sacáramos mucho dinero, que no es lo importante. Lo importante es que si había una camilla que podíamos pagar para que una persona se salvara, para nosotros el trabajo de Mireia Belmonte estaba justificado. Con los medios multimedia, no podíamos trabajar de otra forma. Si gastábamos el dinero en una campaña era absurdo, porque queríamos recaudar todo el dinero posible para Filipinas. Y creo que se cumplieron, en ese sentido, los objetivos de llegar ahí. No sé, fue el proyecto digamos que más nos llenó a nivel de comunicación porque es llegar a alguien que lo necesita. A un niño que lo necesita en otra parte del mundo, que no conocemos, pero que necesitamos hacer eso para poner en valor a nuestros grandes deportistas. Sino no tiene sentido lo que hacemos. Tuvimos una reunión con UNICEF, el cual es el colaborador solidario nuestro, de la Federación. Y UNICEF lo que nos dijo es que había una serie de retos y objetivos, y uno de ellos, que nos dijeron un poco de soslayo, fue que había ocurrido un tifón en Filipinas en el 2013, muy grave. Y la catástrofe era de tal magnitud, como en su día lo fue el tsunami en Tailandia, que decidimos apostar de una vez por todas, en nuestras figuras deportivas, en hacer algo. De ahí surgió la campaña de crowdfunding, y conseguimos con ellos generar una serie de ítems para que el público digital supiera de la campaña, y tuvo una buena acogida en su día.